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Relacionan las estatinas con daño renal

Las personas que toman dosis altas de estatinas, los populares fármacos para reducir el colesterol, podrían ser más propensas a desarrollar problemas en los riñones, sugiere un estudio reciente.

Específicamente, los participantes que tomaron dosis más altas de estatinas tenían un 34 por ciento más de probabilidades de ser hospitalizados por lesión renal aguda durante los 120 primeros días del tratamiento, en comparación con sus contrapartes que tomaban dosis más bajas. El riesgo seguía siendo elevado dos años tras el inicio del tratamiento. Los hallazgos aparecen en la edición en línea de la revista BMJ.

Las estatinas se recetan ampliamente para reducir los niveles de colesterol en sangre, y pueden resultar muy efectivas. Sin embargo, sí plantean ciertos riesgos, entre los cuales los más notables son el daño hepático, y el dolor o debilidad musculares. Actualmente, los médicos recomiendan que las personas se sometan a una prueba de las enzimas del hígado antes o poco después de comenzar a tomar estatinas. Sin embargo, el problema de daño renal, como lo observó ese estudio, es relativamente nuevo.

Investigadores canadienses analizaron los expedientes de salud de más de dos millones de personas a partir de los 40 años con o sin enfermedad renal que también tomaban estatinas. Las estatinas de dosis altas incluyen a la rosuvastatina (Crestor) con dosis a partir de los 10 miligramos (mg), la atorvastatina (Lipitor) con dosis a partir de los 20 mg, y la simvastatina (Zocor) con dosis de 40 mg. Todas las demás estatinas se consideraron de dosis baja.

El estudio halló que las personas con enfermedad renal no tenían un mayor riesgo de problemas renales agudos independientemente de su uso de estatinas.

Para ilustrar el efecto de la dosis de estatina, alrededor de 1,700 personas sin enfermedad renal tendrían que ser tratadas con una estatinas de dosis alta en lugar de una versión de dosis baja para provocar una hospitalización adicional por lesión renal, señalaron los investigadores.

"Se debe recetar la dosis más baja de estatina requerida para lograr las metas terapéuticas", planteó el autor del estudio Colin Dormuth, epidemiólogo de la Universidad de Columbia Británica, en Vancouver.

No se sabe exactamente cómo las estatinas provocan la lesión del riñón, o incluso si lo hacen. "El riesgo elevado en los pacientes que usan estatinas de alta potencia podría estar relacionado con un mayor riesgo de daño muscular", planteó Dormuth. Además, se ha mostrado que las estatinas bloquean la producción de la coenzima Q10, una sustancia en el cuerpo que ayuda a descomponer los alimentos, lo que podría en teoría llevar a la lesión renal, apuntó.

Dormuth dijo que otros estudios han mostrado un vínculo entre el tratamiento con estatinas y la proteína en la orina, una característica de la enfermedad renal.

"Si le preocupa la estatina que toma, hable con el médico", aconsejó. "No entre en pánico. El médico puede utilizar pruebas tanto de orina como de sangre para controlar el estado de sus riñones".

"Siempre pensamos en la enfermedad del hígado, y este ensayo nos enseña que también debemos estar atentos a la insuficiencia renal aguda", señaló la Dra. Suzanne Steinbaum, cardióloga preventiva del Hospital Lenox Hill en la ciudad de Nueva York. "Debemos revisar la función renal mediante una prueba de sangre".

Las señales de lesión renal podrían incluir orina oscura, dificultades para orinar y una micción menos frecuente. "Si usted toma una dosis más alta de una estatina y tiene cualquier problema con la micción, llame al médico", apuntó Steinbaum.

La Dra. Laxmi Mehta, directora clínica del Programa de Salud Cardiovascular de las Mujeres del Centro Médico Wexner de la Universidad Estatal de Ohio, se mostró de acuerdo. "Debemos seguir la función renal con más diligencia", apuntó.

 

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