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¿Cuánto deben pesar las mochilas escolares?

Los expertos aconsejan que el peso de las mochilas escolares de ajuste a las características físicas del alumnado para evitar la aparición de lesiones musculares por la sobrecarga que pueden derivar en patologías degenerativas o crónicas en edad adulta.

Un 60% de niños en edad escolar, padecen en algún momento dolor de espalda debido, entre otros factores, al excesivo peso de las mochilas. El peso de las mochilas debe adaptarse a la edad y el tamaño del niño y por tal motivo es desaconsejable usar las mismas mochilas durante varios años. Más de la mitad de los escolares de entre 13 y 15 años sufre problemas de espalda y más del 40% de menores de 11 años sufren también este tipo de patologías.

Las alteraciones de la columna vertebral en la edad escolar más frecuentes son en un 24,9% de los casos el acortamiento de la musculatura isquiotibial (parte posterior del muslo); por delante del aumento de la curvatura lumbar (18,7%) y la presencia deuna escoliosis (9,3%).

 

Las causas principales de estas dolencias son el mobiliario inadecuado en el aula al utilizarlo indistintamente niños de diferentes edades; a excesiva carga de las mochilas escolares; y, también, por el elevado sedentarismo y la escasapráctica de actividades deportivas que seha incrementado en los niños en los últimos años debido al uso excesivo de la televisión y las videoconsolas.

Las mochilas además deben contar con tiras que se puedan abrochar en el abdomen o el pecho, para que a la hora de transportarla se utilicen más grupos musculares. Asimismo, los materiales se deben colocar de manera correcta, en la parte alta de la espalda, deben estar almohadilladas y colocadas sobre ambos hombros, y no sólo en uno, y apoyada en la zona dorsal, con los tirantes no excesivamente largos.

El peso de la mochila escolar no debe superar el 15% del peso corporal del alumno y su volumen no debe ser más grande que la espalda, según ha señalado un comunicado con motivo del inicio del curso escolar.

Recuerde además, que la alimentación es clave en esta etapa. La mejor manera de saber si tu hijo está bien alimentado es observar su ritmo de crecimiento, aumento de peso y si se mantiene enérgico. Recuerde que una alimentación deficiente en la infancia deja huellas irreversibles. El crecimiento y desarrollo defectuosos provocarán baja estatura, altos riesgos de enfermedad y bajo desempeño escolar.