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¿Cómo cuidar tus dientes? 5 consejos prácticos.

La boca es la puerta de entrada al organismo de todos los gérmenes y es donde se acumula un mayor número de bacterias. De ahí la importancia de su correcto cuidado para mantener una buena salud general. Más allá de las enfermedades propias de la boca como caries, gingivitis o periodontitis, las bacterias también pueden provocar enfermedades renales, cardiovasculares o diabetes.

Siguiendo los siguientes consejos, verás cómo tus dientes se mantendrán sanos toda la vida.

1. Cepilla los dientes después de cada comida

Lo más recomendable es cepillarse los dientes 30 minutos después de cada comida. Si te cepillas la boca justo después de comer extenderás el ácido que produce la ingesta de cualquier alimento o bebida, favoreciendo la erosión del esmalte. Si no puedes cepillarte después de cada comida, debes hacerlo como mínimo tres veces al día. El cepillado nocturno es el más importante, para evitar la proliferación de las bacterias de los residuos de alimentos ingeridos durante el día.

Además del cepillado, hay que utilizar el hilo dental para retirar todos los restos de comida entre los dientes, o utilizar irrigadores dentales de uso doméstico. De esta forma también evitamos la halitosis, causada generalmente por la presencia de restos de alimentos.

2. Cuida la alimentación

Lo más recomendable es llevar una alimentación equilibrada para conseguir una correcta salud bucodental a largo plazo. Moderar el consumo de dulces y bebidas azucaradas, es clave para evitar las caries. La fruta es el mejor sustituto de estos productos, al mismo tiempo que limpia la superficie de los dientes y las encías.

3. Evita el tabaco

El tabaco es uno de los principales enemigos para la salud de tus dientes y boca. Además de la halitosis, favorece la enfermedad periodontal, provocando la pérdida de piezas dentales, y junto al alcohol, es la principal causa de cáncer oral.

4. Bebe abundante agua durante el día

La saliva es la encargada de limpiar los dientes de forma natural, de ahí la importancia de beber abundante agua durante el día, especialmente durante los meses de calor, para evitar la deshidratación. La deshidratación provoca que la boca sea más propensa a infectarse e inflamarse, aspectos que generan una menor segregación de saliva.

5. Acude a tus revisiones periódicas

El éxito total de una buena salud bucodental, está en la prevención. El cuidado diario debe combinarse con evaluaciones periódicas en el dentista, además de las tradicionales limpiezas bucales.