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Consejos y Remedios

Recomendaciones para prevenir los errores médicos en los niños

El Instituto de Medicina en su informe del año 1999,  ya calculaba que de 44,000 a 98,000 personas morían en hospitales de Estados Unidos cada año a causa de errores médicos.

Los errores médicos pueden ocurrir en hospitales, centros quirúrgicos para pacientes externos, clínicas, consultorios, farmacias, etc. y pueden estar elacionados con medicamentos, diagnósticos, informes de laboratorio, equipos, cirugías, etc. y ocurren en su mayoría por falta de comunicación entre médicos y pacientes. Los pacientes que no participan en el proceso de toma de decisión, tienen una menor probabilidad de aceptar el tratamiento elegido por el médico y de seguirlo adecuadamente para obtener resultados.

 ¿Cómo podemos proteger a nuestros niños?

  • Participe activamente en el equipo de atención médica de su niño.
  • Asegúrese que todos los médicos de su niño conozcan su peso y todos los medicamentos que está tomando, medicamentos recetados, sin receta y suplementos dietéticos como vitaminas y hierbas.
  • Asegúrese de que el médico conozca las alergias que padece el niño y sus reacciones a los medicamentos.
  • Asegúrese de entender y poder leer la receta que el médico le entregue.
  • Teniendo en cuenta que el 88 por ciento de los errores con medicamentos se debe al uso del medicamento equivocado o a una dosis incorrecta, cuando recoja los medicamentos de su niño en la farmacia, es recomendable que:
    • pregunte siempre si ese es exactamente el medicamento recetado por su doctor y pida información sobre el medicamento de su niño en términos que usted pueda entender: nombre, para que ha sido recetado, dosis basada en su peso, frecuencia y duración del tratamiento, pronóstico de mejoría, efectos secundarios y que hacer si estos ocurren e interacción con otros medicamentos o suplementos que está tomando.
    • pregunte cuáles alimentos y bebidas, así como actividades debe limitar el niño mientras esté tomando el medicamento.
    • si tiene alguna duda acerca de las instrucciones en la etiqueta del medicamento,  busque una respuesta clara,  por ejemplo, pregunte si "cuatro dosis diarias" significa tomar una dosis cada 6 horas durante las 24 horas o sólo durante el día cuando está despierto.
    • pregunte al farmacéutico cuál es el mejor dispositivo para medir las medicinas líquidas y como usarlo. Muchas personas usan cucharas domésticas, las cuales frecuentemente no tienen la medida correcta de una cucharadita de líquido.
    • Pida información por escrito sobre los efectos secundarios. Si su niño sufre efectos secundarios, avísele inmediatamente al médico y al farmacéutico.
    • En cuanto a las hospitalizaciones, elija un hospital en donde se realicen la mayoría de los procedimientos que su hijo requiere. Los estudios indican que los pacientes obtienen mejores resultados cuando son atendidos en hospitales con mucha experiencia en el tratamiento de sus enfermedades. Averigue la cantidad de estos procedimientos que se han realizado en ese hospital. Mientras su niño esté hospitalizado, asegúrese de tener puesto el brazalete de identificación y pregúntele a todo el personal de atención médica que tenga contacto directo con él si se lavó las manos. Un estudio encontró que cuando los pacientes verificaban si el personal médico se había lavado las manos, dichas personas se lavaron las manos más frecuentemente y con más jabón. Infórmese acerca de la afección y el tratamiento de su niño preguntándole al medico, la enfermera y todas las demás fuentes confiable
    • Cuando su hijo esté de alta, pídale al médico un plan detallado del tratamiento a seguir en casa, que incluya tanto medicamentos como actividades.
    • En el caso de las cirugías, asegúrese de que el pediatra y el cirujano estén de acuerdo en los pasos a seguir. Para evitar una cirugía en el lugar equivocado, Realizar una cirugía en el lugar equivocado (por ejemplo, operar la rodilla izquierda en lugar de la derecha),  la American Academy of Orthopaedic Surgeons exhorta a sus miembros a poner sus iniciales directamente en el lugar a operar antes de la cirugía.
    • Asegúrese de que todos los profesionales médicos que participan en la atención de su hijo conozcan toda su información importante; no suponga que todos saben todo lo que tienen que saber; no tenga miedo decirlo.
    • Siempre pregunte para qué se está realizando cada análisis o procedimiento; podría ser que su niño no los necesite. Y pregunte cuándo estarán disponibles los resultados para poderle dar seguimiento y pedir los resultados si no se comunican con usted en el tiempo previsto.
  • Es importante al menos una vez al año, revisar con el médico todos los medicamentos y suplementos que está tomando su hijo.

Las tasas de errores con medicamentos en niños hospitalizados son comparables con las tasas de adultos hospitalizados, según estudio publicado en el Journal of the American Medical Association. La tasa de episodios de reacciones adversas a fármacos es, sin embargo, tres veces más alta en los niños, y todavía mucho más alta en bebés en las unidades neonatales de cuidado intensivo.

Cafeína: valiosa o perjudicial?

La cafeína es una sustancia presente en numerosos elementos de la dieta diaria, y sus efectos estimulantes, pueden resultar positivos y otros negativos, pero lo cierto es que estamos hablando de una sustancia que se consume por millones de seres en todo el mundo, día a día, y en cantidades y formas muy variadas.

 

Como cualquier droga, su consumo excesivo puede producir dependencia, aunque con un síndrome de abstinencia mucho más benigno que en otros casos. Sus síntomas son dolor de cabeza, irritabilidad y somnolencia.

Té de perejil para eliminar toxinas

Estamos bombardeados con el estrés del trabajo, presión social y familiar, aire contaminado, agua con fluoruro, clorina y desechos de químicos industriales, alimentos que contienen hormonas, pesticidas, herbicidas, preservantes, colorantes y sabores artificiales. Malos hábitos alimenticios, falta de ejercicio… llevamos una vida tan agitada que nos olvidamos de nuestro ser.

Entonces, acumulamos  toxinas, las cuales producen radicales libres en la sangre, causantes de vejez prematura y degeneración, entre otras enfermedades.

Recomendaciones para eliminar toxinas:

  • Consumir jugo de papa orgánica cruda. Además de ser beneficioso para el hígado, colabora de forma natural en la pérdida de peso, ayuda a lograr un cutis terso y saludable, mejora la digestión, circulación e inflamación del colon y otros desordenes gastrointestinales, combate el estreñimiento y ayuda al funcionamiento del sistema nervioso y glandular
  • Té de perejil
    • ½ macito de perejil orgánico
    • 1 litro de agua
    • Se pone a calentar el agua hasta que hierva, se baja el calor, se agrega el perejil y se deja tapado a fuego lento por unos 20 minutos. Se guarda en el refrigerador.
    • Se toman 1 o 2 vasos al dia fuera de las comidas. Excelente diurético.

 Unidos a una alimentacion sana y un estilo de vida saludable, te ayudarán a  desintoxicar el organismo y lograr el equilibrio entre cuerpo, mente y espíritu.

Beneficios de ser vegetariano

Una noticia que alegrará el corazón de los vegetarianos: un nuevo estudio británico halla que los vegetarianos pueden tener alrededor de un tercio menos riesgo de hospitalización o muerte por enfermedades cardiovasculares que los carnívoros.

"La mayor parte de la diferencia en el riesgo probablemente sea causada por los efectos sobre el colesterol y la presión arterial, y muestra el importante rol de la dieta en la prevención de las enfermedades cardiacas", señaló en un comunicado de prensa de la Universidad de Oxford la investigadora líder, la Dra. Francesca Crowe, de la unidad de epidemiología del cáncer de la universidad.

El estudio incluyó a casi 45,000 personas de Inglaterra y Escocia, de las cuales alrededor de un tercio eran vegetarianas. Según el equipo de investigación, tener una proporción tan grande de vegetarianos en este tipo de estudios es raro, y permitió una comparación más precisa del riesgo de enfermedad cardiaca entre vegetarianos y no vegetarianos.

Los participantes fueron reclutados para el estudio en el transcurso de los años 90, y todos proveyeron información sobre su salud y estilo de vida al inscribirse. También se midió la presión arterial y los niveles de colesterol de alrededor de 20,000 de los voluntarios, y el seguimiento continuó hasta 2009.

Durante el periodo de seguimiento, se identificó enfermedad cardiaca en más de 1,200 personas, lo que incluyó 169 muertes por enfermedad cardiaca.

El equipo de Crowe halló que los vegetarianos tenían unas probabilidades de ser hospitalizados o de morir de enfermedad cardiaca un 32 por ciento más bajo que las personas que comían carne o pescado. Típicamente, los vegetarianos tenían una presión arterial y unos niveles de colesterol más bajos que los no vegetarianos.

Los vegetarianos también tendían a ser más delgados y había menos casos de diabetes, pero se halló que esos dos factores no afectaron significativamente los resultados del estudio, que los investigadores reportaron en la edición de enero de la revista American Journal of Clinical Nutrition.

Pero el estudio solo pudo mostrar una asociación entre una dieta sin carne y una mejor salud del corazón, no causalidad. Y un experto de EE. UU. señaló que la investigación tuvo algunas limitaciones.

En primer lugar, los vegetarianos del estudio "tenían aproximadamente diez años menos [en promedio] que los no vegetarianos", lo que posiblemente sesgara los resultados, comentó el Dr. Stephen Green, presidente asociado del departamento de cardiología del Hospital de la Universidad de North Shore, en Manhasset, Nueva York. También cree que las poblaciones estudiadas podrían no ser equivalentes al estadounidense promedio.

"Estas personas son mucho más delgadas que los estadounidenses, fuman menos y son más activas", anotó Green. "Respecto al estudio, el IMC [el índice de masa corporal, una medida del peso en comparación con la estatura] promedio en este estudio es de entre 23 y 24, una cifra cada vez más rara para los estadounidenses. Por ejemplo, esto equivaldría a tener 1.8 metros (6 pies) de estatura y 78 kilos (173 libras), o una estatura de 1.57 metros (5 pies 3 pulgadas) y 60 kilos (132 libras). Ese tipo de peso es cada vez más raro en EE. UU.".

Pero otro experto aseguró que los beneficios de salud del vegetarianismo están bien establecidos.

"'¡Cómete las verduras!' es una expresión favorita de las madres de todas partes. Ahora, el mismo adagio quizás sea el mejor consejo cuando salga del consultorio del cardiólogo para reducir el riesgo de un ataque cardiaco", aseguró el Dr. Kevin Marzo, jefe de cardiología del Hospital de la Universidad de Winthrop en Mineola, Nueva York.

Marzo también se preguntó sobre el efecto en la salud cardiaca de las dietas en que la carne y el pescado se reducen, pero no se eliminan.

"Aunque no se abordó en este importante estudio, para los que no estén listos para una dieta sin carne, los pesco-vegetarianos (que comen pescado) y los semi vegetarianos que limitan los productos animales pero que siguen comiendo carne una vez a la semana o algo así, podrían tener una 'protección intermedia' contra las enfermedades cardiacas", planteó.

Cómo lograr que tus hijos coman frutas

La Organización Mundial de la Salud recomienda el consumo de cinco raciones de fruta al día, pero desafortunadamente no es un hábito que practicamos.

Incluir en nuestra dieta y en la de nuestros hijos una buena proporción de frutas diariamente,  ayudaría a la eliminación de toxinas y a mantenernos bien hidratados por su alto contenido en agua, son fuente importante de vitamina C y de antioxidantes que nos ayudan a protegernos de ciertas enfermedades, entre ellas las degenerativas, las cardiovasculares y el cáncer, son ricas en fibra, lo cual nos ayuda a regular la función intestinal y a corregir problemas de estreñimiento, contienen poco sodio y mucho potasio, lo que ayuda al organismo a eliminar el exceso de líquidos y son una fuente natural de energía, ya que contienen azúcares, fructosa, glucosa y sacarosa.

¿Cómo hacer que mi hijo coma bien?

Corregir comportamientos alimentarios y enseñar hábitos saludables a nuestros hijos, evitando así trastornos en la edad adulta relacionados con la  alimentación como la obesidad, diabetes o hipertensión, entre otras enfermedades, es una etapa clave para toda familia.

¿Cómo hacer que mi hijo coma bien?

  • Involucre al niño en los preparativos de la comida (ayudar a hacer la lista de la compra, ir al mercado, mezclar, limpiar o preparar los ingredientes, diseñar el menú, poner la mesa, recogerla…).
  • Presente los platos de forma atractiva. La decoración, los cubiertos, las texturas y olores atraen la atención de los niños. Puede aprovechar los cortes para elaborar dibujos en los platos.
  • Varíe el menú diariamente. El aburrimiento le quita apetito al niño. El menú debe ser atractivo y variado, evitando siempre las grasas trans y limitando los dulces y los alimentos calóricos. No olvide incorporar alimentos prodigiosos como las zanahorias, cítricos, tomates, vegetales de hoja verde y legumbres.
  • Controle cuanto beben en las comidas. Beber agua, jugo o refresco durante las comidas no es aconsejable. Deben beber agua entre comidas y evitar los refrescos y jugos azucarados.
  • Converse sobre las golosinas. Más allá de prohibirlo, establezca las cantidades máximas y horarios para las golosinas, y explíqueles que el consumo excesivo de galletas, patatas fritas, caramelos y otros dulces perjudica su salud y sus dientes.
  • Cree una rutina de alimentación. Los niños en fase preescolar deben hacer de cinco a seis comidas al día con horarios regulares. Evita que el niño coma entre las comidas programadas. Cuando no quiera comer más, no le dé nada hasta la próxima comida, ni le sustituya los alimentos programados en el menu por leche u otra cosa.
  • Incorpore nuevos alimentos. El pequeño debe probar el alimento nuevo varias veces al día, aunque sea muy poquito, para que se acostumbre al nuevo sabor. Debe probar de 8 a 10 repeticiones. Si no funciona, cambie la forma de preparación. Si lo sigue rechazando, busque entonces un alimento de composición nutricional similar y sustitúyalo.
  • Fomente la autonomía del niño. Enséñele e incentívelo a comer solo y a que sea él quien ponga en su plato los alimentos, para que aprenda a elegir y disfrutar comiendo.
  • Respete y entienda cuando el niño no quiera comer más. No debe obligarle a comerse todo, lo ideal es servirle poco y cuando lo termine, preguntarle si quiere más. El apetito es variable, puede comer más un día y menos otro; el cansancio físico o psíquico, así como el calor, son factores que afectan el apetito. No le regañe por ello.
  • Debe inculcarle que la alimentación es un placer e implica un momento de concentración. Para ello, el momento de la comida debe ser divertido, agradable y relajado. Intente comer en familia varias veces a la semana, conversen de lo que han hecho durante el día y planeeen nuevas actividades. No lleve a la mesa juegos, consolas, libros, ni nada que los aleje del principal objetivo, que es comer correctamente.
  • Reconozca cualquier avance con la comida. Si prueba algo nuevo, si ayuda en la mesa, si no se levanta, debe ser elogiado. Si por el contrario, el comportamiento no es el adecuado, no haga caso, siga con la conversación o con la comida. Nunca use el postre como premio, es una recompensa que le llevará a trastornos alimenticios en el futuro.
  • Sirva de ejemplo. Los niños aprenden imitando no sólo lo que comen los demás, sino también cómo se comportan y relacionan en la mesa. Los niños que participan en la comida familiar comen más alimentos saludables.

La educación nutricional exige de los padres paciencia, dedicación, dar ejemplo, no hacer concesiones inaceptables y un cierto respeto por el apetito del niño, siempre que su crecimiento y desarrollo sean normales. Una alimentación correcta desde la infancia los protegerá durante su vida adulta.