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ALERTA sobre el consumo de lácteos

Ya habíamos discutido con anterioridad ciertos mitos sobre la leche de vaca, basados en la evidencia científica existente y le demostramos que una dieta sin lácteos puede cubrir todas las necesidades nutritivas, y sin riesgos para la salud.

Hoy dedicamos nuestra portada nuevamente a alertarlo sobre los peligros de consumir lácteos.

La publicidad engañosa acerca de los lácteos y sus beneficios está en todas partes, pero poco a poco va saliendo a la luz, la realidad de los productos lácteos, la cuál permanecía escondida con el propósito de evitar el pánico y no verse amenazada una de las grandes industrias que dominan el mundo y mueve millones en nuestro país.

 

Desafortunadamente, los Gobiernos legislan a su favor permitiendo publicitar en la leche, infinidad de propiedades medicinales, mientras está vetado hacerlo para otros alimentos con propiedades reales. Llegando al extremo contradictorio de prohibir incluso etiquetar con sus propiedades a las plantas medicinales.

 

 

No es de extrañar entonces que hagamos uso y abuso de los lácteos con las consecuencias graves que ya empezamos a observar y a verificar a nivel científico. Su ingesta está asociada con enfermedades como cáncer, diabetes y artritis. No existe ninguna necesidad nutricional de productos lácteos, y hay serios problemas que pueden acarrear sus proteínas, azúcar, grasa y contaminantes.

 

- Los lacteos producen más mucosidad que cualquier otro alimento, un moco espeso, denso, que obtura todo el sistema respiratorio del organismo, que atasca las membranas mucosas e invita a la enfermedad. La fiebre del heno, el asma, la bronquitis, la sinusitis, los resfriados, el goteo nasal y las infecciones de oído se deben principalmente a los productos lácteos. En general, también son la causa principal de las alergias. Estas relaciones se pueden comprobar dejando de consumir lácteos si se padece alguna de estas dolencias.

 

- Otro problema muy relacionado con los lácteos es la osteoporosis.

En Estados Unidos, diez millones de hombres y mujeres sufren de osteoporosis, una enfermedad crónica de desgaste óseo. Una de cada dos mujeres y uno de cada ocho hombres mayores de 50 años se fractura un hueso debido a la osteoporosis. Tras una fractura de cadera, muchos nunca recuperan el movimiento, y uno de cada cinco muere dentro del siguiente año. Muchos argumentan que los norteamericanos pueden prevenir la osteoporosis añadiendo calcio a sus dietas. Y la leche contiene gran cantidad de calcio.

Sin embargo el problema y la solución es muy distinta. La leche es un conjunto de nutrientes que la naturaleza agrupó para propiciar el crecimiento rápido de los terneros, pero el crecimiento acelerado puede no asegurar la solidez de los huesos. Un aumento en el consumo de calcio causa un pequeño y súbito aumento de la densidad, sin embargo, este efecto no sigue aumentando y desaparece al suprimiese el calcio adicional.

Existe una notable diferencia entre China y Occidente en cuanto a los niveles de osteoporosis. La mayoría de los chinos obtenían su calcio de frutas y vegetales. Pese a consumir menos de la mitad del calcio recomendado en Estados Unidos, sus huesos parecían sanos. Aunque el calcio y otros componentes de la leche promueven el crecimiento óseo, otras sustancias en productos lácteos y en productos animales (ciertas proteínas y, especialmente, el sodio) extraen calcio de los huesos. Los chinos obtienen suficiente calcio a partir de verduras, legumbres y algunas frutas, y como esos alimentos no promueven pérdida de calcio, podrían no necesitar una cantidad total de calcio tan grande. Mientras más calcio consumen las personas, más susceptibles parecen a sufrir fractura de la cadera. Las personas en países con altos consumos de productos lácteos (Norteamérica y el norte de Europa) consumen dos o tres veces más calcio y se fracturan dos o tres veces más huesos que aquéllas con bajo consumo de calcio (asiáticos y africanos).

Los lacteos no previenen la osteoporosis. Hay muchas fuentes buenas de calcio. La col rizada, el brécol, y otras hortalizas de hojas verdes contienen calcio de fácil absorción para el organismo.

 

- Por otro lado, la leche entera de vaca no es adecuada para la nutrición infantil. La leche de vaca es el alimento perfecto para las vacas, pero es uno de los más alergénicos para los bebés humanos. Los riesgos de salud derivados del consumo de leche son máximos para los bebés menores de un año, en quienes la leche entera de vaca puede contribuir a deficiencias de diversos nutrientes, como hierro, ácidos grasos esenciales y vitamina E. La Academia Americana de Pediatría recomienda que los bebés menores de un año no reciban leche entera de vaca.

La leche de vaca es demasiado rica en proteína, fósforo, y sodio, especialmente para bebés de 0-12 meses de edad. Esto provoca que los pequeños e inmaduros riñones funcionen más rápido, agotando su capacidad para excretar el exceso de nutrientes.

También, la proteína de la leche de vaca puede ocasionar una reacción en la mucosa del intestino, provocando sangrado en el estómago que puede resultar en una anemia por deficiencia de hierro. La pasteurización no elimina el problema. Investigadores de la Universidad de Iowa publicaron recientemente en la Revista de Pediatría que “en una gran proporción de bebés, el consumo de leche de vaca provoca un aumento sustancial de la pérdida de hemoglobina.

Las proteínas, el azúcar de la leche, la grasa y la grasa saturada de los lácteos pueden representar riesgos de salud para los niños y conducir al desarrollo de enfermedades crónicas tales como obesidad, diabetes y formación de placas ateroscleróticas que pueden conducir a problemas cardíacos.

 

- También existe una fuerte correlación entre el uso de productos lácteos y la incidencia de diabetes. Diversos informes relacionan la diabetes dependiente de insulina con una proteína específica de los productos lácteos. Este tipo de diabetes normalmente empieza en la niñez. Es una causa destacada de ceguera y contribuye a enfermedades cardíacas, daños renales, y amputaciones debidas a una circulación pobre. La evidencia sugiere que la combinación de una predisposición genética y la exposición a la leche de vaca es la principal causa de la forma infantil de diabetes, aunque no hay modo de determinar qué niños están genéticamente predispuestos. Los anticuerpos pueden formarse aparentemente en respuesta a cantidad incluso pequeñas de productos lácteos, incluidas las fórmulas infantiles. La destrucción de las células pancreáticas sucede gradualmente, especialmente tras las infecciones, que hacen que las proteínas celulares queden expuestas a los daños de los anticuerpos. La diabetes se hace patente cuando del 80 al 90 % de las células beta productoras de insulina quedan destruidas.

 

- La leche entera, el queso, la nata, la mantequilla, los helados, la crema agria y el resto de productos lácteos aparte de los desnatados contienen cantidades importantes de grasas saturadas, así como colesterol contribuyendo a enfermedades cardiovasculares y ciertos tipos de cáncer. Los primeros indicios de la enfermedad cardíaca han sido documentados en adolescentes americanos. Aunque los niños necesitan cierta cantidad de grasa en la dieta, no existe ninguna necesidad nutricional de grasa láctea. Al contrario, la leche de vaca es rica en grasas saturadas, pero pobre en el ácido graso esencial ácido linoleico.

 

- La leche contiene contaminantes frecuentes, desde pesticidas a medicamentos. Alrededor de un tercio de los productos lácteos están contaminados con indicios de antibióticos. Se suelen utilizar comúnmente hormonas sintéticas para las vacas lecheras con el fin de aumentar la producción de leche. Debido a que las vacas están produciendo cantidades de leche que la naturaleza jamás previó, el resultado obtenido es la mastitis, o inflamación de las glándulas mamarias. Su tratamiento requiere el uso de antibióticos, y se han encontrado restos de ellos y de hormonas en muestras de leche y otros lácteos. Los pesticidas y otros medicamentos también son contaminantes frecuentes de los lácteos.

 

Consulte los siguientes enlances con estudios importantes sobre el consumo de lácteos:

- Relación entre la ingesta de leche y la modificación genéticadel gen K-ras que provoca cáncer de páncreas

http://www.uab.es/servlet/Satellite?cid=1096481466568&pagename=UABDivulga%2FPage%2FTemplatePageDetallArticleInvestigar&param1=1183451878875

 

-Estudios relacionados con la anemia, artritis, cáncer, asma, cataratas y esclerosis múltiple.

http://www.natural-cancer-cures.com/harm-of-milk.html

 

- Estudios relacionados con el cáncer de próstata http://www.cancerproject.org/survival/cancer_facts/prostate_dairy.php

 

No tiene sentido, por lo tanto, consumir la leche materna de las vacas, o cualquier otro mamífero. La Naturaleza creó la leche materna de humanos para los bebés humanos, y la leche de vaca para los terneros. En la Naturaleza, los animales no toman leche después de la infancia. ¿Por qué lo debemos hacer los seres humanos?.

 

Una dieta sin lácteos puede cubrir todas las necesidades nutritivas -y sin riesgos para la salud.

 

 

Last modified onMartes, 09 Agosto 2016 15:15

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